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GiroSorra

Servicio 10 — Vigas de madera

Limpieza de vigas de madera con proyección controlada

Respuesta rápida

Una viga de roble de masía no se limpia como se limpia una pared. La madera tiene dos densidades alternadas dentro del mismo anillo, y un abrasivo mal elegido se come la blanda y deja la dura en relieve: el resultado es una viga con aspecto de madera de playa, envejecida veinte años de golpe. Trabajamos con cáscara de nuez o mazorca a presión muy baja y en ángulo oblicuo, controlando cuánto relieve se levanta.

Viga de roble de masía sobre caballetes, con la mitad izquierda ennegrecida por hollín y barniz y la derecha ya limpia mostrando la veta Fig. 10
Presión sobre madera antigua
0,5–1,5 bar
Dureza de la cáscara de nuez
3,5 Mohs
Ángulo de incidencia, nunca perpendicular
30–45 °

Abrasión diferencial: lo que decide el resultado

Dentro de un mismo anillo de crecimiento hay dos maderas. La de primavera se forma rápido, tiene células grandes y es blanda; la de verano se forma despacio, es densa y es dura. Cuando se proyecta abrasivo sobre la superficie, la blanda se retira antes que la dura. Eso es la abrasión diferencial, y no es un defecto del método: es el método.

Bien dosificada, levanta un relieve suave que hace legible la veta y da a la viga el aspecto de madera cepillada que casi siempre se busca. Mal dosificada —abrasivo duro, presión alta o boquilla perpendicular— vacía la madera de primavera hasta dejar surcos, redondea las aristas y borra las marcas de hacha o de sierra que son precisamente lo que da valor a una viga antigua.

Por eso el parámetro que fijamos primero no es la presión, es el abrasivo: cáscara de nuez, mazorca de maíz molida o hueso de aceituna, todos por debajo de 4 Mohs. El corindón y la escoria no entran nunca en una viga. En la guía de abrasivos está la tabla completa con el criterio de selección.

Hacemos siempre una prueba en un tramo no visto —la cara superior de la viga o un extremo empotrado— y acordamos el grado de relieve con el cliente antes de seguir. Este es el trabajo en el que más varía lo que cada persona entiende por «limpio».

Barniz, hollín y cal: tres problemas distintos

Lo que hay encima de la viga condiciona todo el procedimiento, y en una masía es habitual encontrar las tres capas superpuestas por generaciones distintas.

  • Barniz y tapaporos modernos. Forman película y la proyección los levanta bien, pero un barniz de poliuretano grueso puede necesitar reblandecedor previo para no obligar a subir la energía.
  • Hollín y alquitrán de chimenea. Penetran en el poro y son la razón más frecuente para llamar. El hollín graso resiste la proyección seca: si se insiste, se erosiona la madera antes que la mancha.
  • Cal y pintura blanca. Muy común en vigas que en algún momento se encalaron con el techo. Sale con facilidad, pero deja restos en las fendas y en los nudos que hay que rematar a mano.
  • Pintura al aceite o esmalte. Puede contener plomo si es anterior a los años setenta. En ese caso el trabajo cambia de categoría: confinamiento y gestión del residuo como peligroso.
  • Suciedad y polvo consolidado. El caso fácil, y el único en el que la proyección sola resuelve de principio a fin.

Carcoma y termitas: dónde termina nuestro trabajo

Conviene decirlo claro porque en este servicio hay mucha confusión interesada: la proyección abrasiva no mata xilófagos. Retira la superficie, el serrín y las galerías que están abiertas al exterior, y con eso deja a la vista la extensión real del ataque, que casi siempre es mayor de lo que parecía. Pero la larva que está trabajando a dos centímetros de profundidad sigue ahí.

Lo que sí hace, y es la razón por la que es imprescindible, es abrir el camino al tratamiento. Un protector o un insecticida de madera no atraviesa una capa de barniz, de cal o de hollín: se queda encima y no sirve de nada. La limpieza mecánica es el paso previo sin el cual el tratamiento químico es dinero tirado.

El tratamiento en sí lo aplica una empresa de biocidas registrada, con su personal acreditado y su certificado. Nosotros no lo ofrecemos, y desconfíe de quien le venda las dos cosas sin enseñarle el registro. Coordinamos la secuencia para que el protector se aplique con la madera limpia y con la humedad adecuada, que es cuando penetra.

Si al limpiar aparece pérdida de sección en apoyos o en la zona de los nudos, eso ya no es una cuestión de acabado sino estructural, y lo señalamos por escrito con fotografías. Una viga vaciada no se arregla con producto.

En obra o en taller

La mayoría de las vigas de masía no se pueden desmontar, así que se trabaja in situ. Eso significa confinamiento con plásticos, aspiración en la boquilla y protección del suelo y del mobiliario: el abrasivo blando genera mucho volumen de residuo aunque sea inocuo, y el polvo de hollín mancha todo lo que toca.

Cuando la viga está suelta —un dintel, una jácena recuperada, madera de derribo para reutilizar— el taller es mejor: se controlan mejor los parámetros, se puede girar la pieza para atacar cada cara en el ángulo correcto y la recogida del residuo es completa.

Hacemos limpieza de masías completas —vigas, y con ellas la piedra vista del interior— en toda la provincia. En el Pla de l'Estany y la Garrotxa, que es donde más volumen de rehabilitación de masía hay, y también en el Baix Empordà, donde el uso residencial de temporada obliga a planificar la obra fuera de los meses de ocupación.

Después de limpiar: qué se aplica y qué no

Una viga recién proyectada queda con el poro completamente abierto. Eso es bueno para que penetre lo que se aplique después, y malo si se deja así: absorbe humedad y suciedad con una avidez que no tenía antes.

El acabado habitual es aceite natural o cera, que respiran y se pueden retocar por zonas sin lijar toda la viga. El barniz de película en madera antigua suele ser mala idea: sella el vapor de agua dentro, y cuando falla lo hace descamando, lo que obliga a volver a empezar.

En madera de castaño y en roble con mucho tanino conviene ensayar el acabado antes: el tanino reacciona con el hierro y con algunos productos y puede dejar manchas azuladas que no había cuando la viga estaba sucia.

Especificaciones

Parámetros según lo que hay sobre la madera

Capa a retirarAbrasivo y presiónAdvertencia
Polvo y suciedad consolidada Mazorca de maíz, 0,5–1 barSuele bastar una pasada; no insistir
Cal y pintura blanca Cáscara de nuez, 1–1,5 barQuedan restos en fendas y nudos: remate manual
Barniz de poliuretano Cáscara de nuez con reblandecedor previoSin reblandecer obliga a subir energía y erosiona
Hollín y alquitrán Nuez a 1,5 bar, pasadas cortasEl hollín graso puede no salir del todo: se acuerda antes
Pintura al aceite anterior a 1975 Confinamiento y aspiraciónPosible plomo: residuo peligroso con gestor autorizado
Galerías de carcoma abiertas Nuez a baja presión, ángulo oblicuoRetira serrín y galería, NO mata la larva interior

Respuesta rápida

Preguntas frecuentes

¿El chorreado mata la carcoma?

No. Retira la superficie, el serrín y las galerías abiertas al exterior, y deja a la vista la extensión real del ataque, pero la larva que está trabajando en profundidad sobrevive. Lo que hace la limpieza es imprescindible por otra razón: sin ella, el tratamiento protector no atraviesa el barniz, la cal o el hollín y se queda en la superficie sin penetrar. El biocida lo aplica una empresa registrada, no nosotros.

¿Se estropea la madera al chorrearla?

Con el abrasivo y la presión correctos, no: se retira la capa superficial y se levanta un relieve suave que hace legible la veta. Se estropea cuando se usa abrasivo duro o presión alta, que vacía la madera de primavera, redondea las aristas y borra las marcas de hacha. Por eso hacemos una prueba en zona no vista y acordamos el grado de relieve antes de seguir.

¿Hay que desmontar las vigas?

Casi nunca. Se trabaja in situ con confinamiento de plásticos, aspiración en la boquilla y protección de suelo y mobiliario. El taller solo tiene sentido cuando la pieza ya está suelta —un dintel, una jácena recuperada, madera de derribo—, y entonces sí da mejor control de parámetros y recogida completa del residuo.

¿Qué acabado se aplica después?

Aceite natural o cera. Respiran, penetran en el poro que la proyección ha dejado abierto y se pueden retocar por zonas sin lijar toda la viga. El barniz de película sobre madera antigua suele dar problemas: sella el vapor de agua dentro y cuando falla descama, obligando a repetir el trabajo entero.

¿Y si al limpiar aparece que la viga está más dañada de lo que parecía?

Pasa a menudo, porque el barniz y el hollín ocultan la extensión real del ataque. Lo documentamos con fotografías y lo comunicamos por escrito antes de continuar. Si hay pérdida de sección en los apoyos, el problema ya es estructural y necesita un técnico: ninguna limpieza ni ningún producto recuperan madera que ya no está.