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GiroSorra Enginyeria de superfícies

Servicio 07 — Fachadas

Limpieza de fachadas de piedra, obra vista y mortero

Respuesta rápida

En fachada, el chorreado en seco está descartado por ordenanza en la mayoría de cascos urbanos: genera polvo y ruido. La técnica correcta es el hidro-gommage, proyección de árido muy fino con agua a baja presión, que retira la costra de suciedad, la pintura o el grafiti sin abrir el poro del soporte. El umbral lo marca el material: no es lo mismo una caliza, un ladrillo cerámico tradicional o un mortero de cal.

Muro de piedra de casco antiguo con grafitis en la parte baja y una franja ya limpia, con neblina de agua y árido fino Fig. 07
Presión en fachada histórica
0,5–2 bar
Chorreado en seco: prohibido por ordenanza
0
Soportes con umbral distinto: piedra, cerámica, mortero
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Por qué en fachada el chorreado en seco está descartado

Las ordenanzas municipales de los conjuntos urbanos, y en especial de los cascos históricos, regulan la técnica, el horario y la emisión. El chorreado en seco queda fuera por dos motivos simultáneos: la nube de polvo, que afecta a la vía pública y a los vecinos, y el ruido, que supera con holgura los 100 dB en boquilla.

El hidro-gommage resuelve ambos: al proyectar el árido con agua a baja presión, el polvo no llega a levantarse y el nivel sonoro cae drásticamente. Además el residuo se recoge en lugar de dispersarse, lo que es determinante cuando la pintura retirada puede contener plomo y pasa a ser residuo peligroso.

En patrimonio catalogado el criterio es todavía más estricto y la prueba previa documentada no es opcional.

Eliminación de grafitis sin dejar sombra

El problema real de un grafiti no es la capa visible, es el pigmento que ha migrado al interior del poro. Si se ataca solo la superficie queda la llamada sombra o fantasma: una mancha difusa que se ve sobre todo con luz rasante y que muchos propietarios descubren cuando ya se ha secado.

El procedimiento correcto combina un reblandecedor químico compatible con el soporte y micro-proyección a baja presión, ajustando el árido para retirar el pigmento sin comerse la pátina. Sobre soporte poroso conviene aceptar de antemano que puede quedar un ligero velo: prometer lo contrario sin ver el muro es publicidad, no técnica.

  • Prueba previa en zona no vista, documentada con fotografía antes y después.
  • Reblandecedor compatible con el soporte, nunca decapante universal sobre piedra.
  • Recogida del residuo: pigmento y árido no pueden acabar en el alcantarillado.
  • Tratamiento antigrafiti posterior cuando la fachada sufre pintadas recurrentes.

Obra vista y mortero: dónde está el umbral

El ladrillo cerámico tradicional tiene una cara exterior más cocida y compacta que su interior. Si se pasa de energía se retira esa piel, el ladrillo queda abierto y absorbente, y se acelera su degradación: en pocos inviernos aparecen eflorescencias y descamación por heladas.

Con mortero de cal el riesgo es el contrario y aún más rápido: es blando, y un abrasivo mal elegido lo vacía de la junta en cuestión de segundos. Por eso la selección de abrasivo y la presión se fijan por ensayo sobre el propio muro, no por catálogo.

Si alguien le presupuesta una fachada por teléfono sin verla ni hacer una prueba, no está valorando el soporte: está valorando metros cuadrados.

Permisos, andamio y comunidades

En conjuntos protegidos la intervención necesita licencia, y el técnico municipal de patrimonio suele exigir memoria del procedimiento: qué técnica, qué presión, qué abrasivo y qué prueba previa se ha hecho. Preparamos esa memoria para que se presente junto a la solicitud.

En comunidades de propietarios el calendario manda tanto como la técnica: el montaje de andamio, la ocupación de vía pública y las ordenanzas de ruido determinan la ventana real de trabajo. Lo dejamos por escrito en el presupuesto para que la comunidad pueda aprobarlo con fechas, no con intenciones.

Especificaciones

Técnica según soporte de fachada

SoporteTécnica adecuadaRiesgo si se pasa de energía
Piedra caliza y sillería Hidro-gommage, árido fino a 0,5–2 barSe pierde la pátina y la piedra absorbe más agua
Ladrillo cerámico (obra vista) Baja presión, árido blando, previo reblandecedorSe retira la piel cocida: descamación y eflorescencias
Mortero de cal y revocos Muy baja presión, control por ensayoSe vacía la junta en segundos
Hormigón y prefabricado Presión media, árido silicatoSe deja el árido del hormigón a la vista
Grafiti sobre cualquiera Reblandecedor + microproyecciónQueda sombra o se abre el poro

Respuesta rápida

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta limpiar la fachada de un edificio?

Depende del soporte, del estado, de la superficie y sobre todo del acceso: el andamio puede pesar tanto como la limpieza. Presupuestamos tras visita técnica y prueba previa, porque el mismo metro cuadrado en piedra sana y en obra vista degradada no es la misma unidad de obra. Le decimos el criterio antes de darle el número.

¿Necesito permiso del ayuntamiento para limpiar una fachada?

En conjuntos protegidos y cascos históricos, sí. Las ordenanzas regulan técnica, horario y ruido, y el chorreado en seco suele estar prohibido. Preparamos la memoria técnica del procedimiento y la prueba previa documentada para tramitar la licencia.

¿Podéis quitar grafitis recurrentes y evitar que vuelvan?

Se puede aplicar un tratamiento antigrafiti después de la limpieza. No impide la pintada, pero hace que la siguiente se retire con agua a presión moderada y sin volver a intervenir sobre el soporte. En fachadas con pintadas repetidas sale rentable desde la segunda.

¿Es mejor chorrear o limpiar la fachada con agua a presión?

La hidrolimpieza arrastra suciedad superficial pero no retira costras negras ni pintura, y en piedra porosa inyecta agua al interior del muro: a presión alta abre juntas, arrastra el mortero y el paramento tarda semanas en secar. Para suciedad ligera sobre soporte sano el agua puede bastar; para costra, pintura o grafiti, no.