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GiroSorra Enginyeria de superfícies

Servicio 06 — Automoción

Decapado de carrocerías y restauración de vehículos clásicos

Respuesta rápida

Decapar una carrocería no consiste en aplicar más presión, sino en aplicar la mínima que retire pintura, masilla y óxido sin deformar la chapa. En paneles finos, el exceso de energía y el calor acumulado provocan alabeo permanente que ningún chapista agradece. Trabajamos por zonas, con abrasivo fino y presión ajustada por ensayo, y reservamos los parámetros agresivos para chasis y elementos de sección gruesa.

Carrocería de coche clásico sobre caballete giratorio decapada a chapa desnuda con textura uniforme Fig. 06
Método en panel fino para evitar alabeo
Por zonas
Masilla y óxido retirados, no tapados
100 %
Sin arena de sílice, prohibida por ley
0 % sílice

El alabeo: el error que arruina una restauración

Una carrocería de clásico tiene paneles de chapa fina y grandes superficies planas sin nervios. Si se chorrea con presión alta y de forma continuada, la energía del impacto y el calor generado estiran el metal, y el panel queda ondulado de manera permanente.

El arreglo posterior es caro y a menudo obliga a sustituir la pieza, que en un vehículo clásico puede ser difícil de encontrar. Por eso la técnica correcta es trabajar por zonas cortas y alternas, con abrasivo fino, presión moderada y ángulo de incidencia abierto, dejando enfriar el metal.

Los elementos de sección gruesa —chasis, subchasis, brazos de suspensión, llantas de acero— admiten parámetros más agresivos y se procesan aparte.

Lo que aparece cuando se retira todo

La ventaja real del decapado integral frente al lijado es el diagnóstico. Al llegar a chapa desnuda queda a la vista todo lo que estaba oculto bajo capas de pintura y masilla:

  • Reparaciones anteriores mal ejecutadas y masilla en exceso.
  • Óxido perforante en bajos, faldones y cajas de rueda.
  • Soldaduras y empalmes de piezas no originales.
  • Puntos de corrosión que en un lijado habrían quedado sellados bajo la nueva pintura.

Entregamos la pieza documentada con fotografías de los puntos críticos, para que el propietario y el chapista decidan el alcance real de la reparación antes de presupuestarla.

Protección inmediata: la chapa desnuda se oxida en horas

Una superficie recién decapada no tiene ninguna protección y, en el ambiente húmedo y salino del litoral gerundense, empieza a oxidarse en cuestión de horas.

Por eso coordinamos la entrega con el taller de pintura para que la imprimación se aplique lo antes posible, o aplicamos nosotros una imprimación de protección temporal si la pieza va a almacenarse. Es un detalle que decide si el trabajo se conserva o hay que repetirlo.

Respuesta rápida

Preguntas frecuentes

¿El chorreado deforma la chapa de una carrocería?

Puede hacerlo si se aplica presión alta de forma continuada sobre paneles finos: el impacto y el calor estiran el metal y provocan alabeo permanente. Se evita trabajando por zonas cortas y alternas, con abrasivo fino y presión moderada, dejando enfriar el panel.

¿Qué es mejor, chorrear o decapar químicamente?

El chorreado no deja restos de producto atrapados en costuras y solapes, que es el problema clásico del decapado químico por inmersión. A cambio exige control de presión. Para carrocería completa con costuras y cajones cerrados, el chorreado controlado suele ser más seguro.

¿Se puede chorrear una llanta de aleación?

Sí, con microesfera de vidrio y presión baja, que deja un acabado satinado uniforme sin comerse el material ni redondear los cantos del diseño. Nunca con granalla de acero ni corindón grueso.

¿Cuánto tarda una carrocería completa?

Depende del estado, del número de capas y de si hay masilla. Tras una inspección previa damos plazo cerrado. Coordinamos la fecha con el taller de pintura porque la chapa desnuda debe imprimarse cuanto antes.